Si hay una idea, un contexto o un proyecto en el que mi perspectiva pueda ser relevante, podemos empezar por ahí.
INICIAR UNA CONVERSACIÓN →No todas las conversaciones parten de una necesidad definida. A veces hay una decisión por tomar, una situación que necesita otra lectura o simplemente una posibilidad que vale la pena explorar.
No necesitas tener todo resuelto. Un poco de contexto es suficiente para empezar.